Gente buena
Está es una semana difícil de resumir. No por lo que ha sucedido, que, realmente, no ha sucedido nada fuera de lo normal, sino por quienes me han demostrado que la buena gente existe.
Está semana, he conocido a una chica, muy jovencita ella, que me ha demostrado que la competición queda para las pruebas deportivas.
María, se llama, la conocí en una entrevista de trabajo, una chica, como he dicho, muy jovencita, muy bien preparada, muy capacitada, que, aún con un millón de problemas y con una mochila muy pesada, me deseó toda la suerte del mundo para que me seleccionarán a mi antes que a ella. María, si esto te llega, eres tú la que se merece mejorar tus condiciones, yo, por suerte o por desgracia, puedo continuar, un poco más, así. Además, querida niña, debes saber que vales mucho, eres joven, guapa y estás muy bien preparada y formada. Te puedes comer el mundo simplemente creyendo en ti. Grítalo fuerte, YO PUEDO, YO QUIERO, YO LO HARÉ, hazlo, María, confía en ti y en tus posibilidades. En menos de un par de horas, pude ver tu valía. No te dejes pisar, por nada, por nadie.
Un día después de conocer a María, volví a mis clases de inglés. ¡Cómo me cuesta aprender!, no lo entiendo, siempre había tenido muy buena capacidad de aprendizaje, ¿Qué me pasa ahora? ¿Será la falta de costumbre? ¿Será que ya no sirvo para aprender cosas nuevas? ¿Será la edad?
En el curso pasado, ya pude ver qué, la ayuda entre alumnos, es brillante. Sara siempre ha intentando ayudarme. Aina, siempre dándome ánimos. Eugenia, me ha estado enviando tips, trucos y ayudas para que me vaya bien, y, Daysi, también está enviándome explicaciones para que pueda seguir avanzando.
Chicas, no se si lo voy a conseguir, lo que si que tengo claro, clarísimo, es que sois unas joyas, que, habiendo la diferencia de edad que hay, vosotras me veis como la persona que soy, con mis dificultades.
Sé lo que me vais a decir, "todas tenemos las mismas dificultades", pero, mis niñas, si bien las dificultades están ahí, las capacidades cambian un montón. Vosotras me hacéis persistir y no abandonar
Sara lo sabe, habría abandonado en la primera parte del curso. Gracias a vosotras sigo adelante,y, a pesar de la nota final, nunca os podré agradecer lo suficiente, el empuje que me dais.
Desde aquí mi agradecimiento, a vosotras y al resto de la clase. Gracias por abrirme los ojos, no todo es capacidad, hay trabajo y esfuerzo, y, cuando no basta, hay empuje con cariño.
Gracias a esta semana, por permitirme conocer a nueva gente y apreciar a la que me rodea
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